LA FALTA DE INTEGRIDAD HA ARRUINADO LA EVALUACIÓN DE DESEMPEÑO DOCENTE
Resumen analítico
Este
documento examina, a la luz de testimonios y documentos disponibles,
debilidades en el proceso de evaluación de desempeño docente gestionado por el
Ministerio de Educación (MINERD), el Comité Ejecutivo Nacional de la Asociación
Dominicana de Profesores (ADP) y la Asociación Nacional de Profesionales y
Técnicos de Educación (ANPROTED). Se señalan decisiones y cambios
institucionales desde 2022 hasta la actualidad que han afectado la calidad, la
transparencia y la legitimidad del proceso. Se enfatiza la necesidad de
salvaguardar principios de legalidad, competencia técnica, rendición de cuentas
y uso responsable de recursos públicos para garantizar que la evaluación cumpla
su propósito de medir para mejorar la calidad educativa.
En el
corazón del sistema educativo dominicano, una sombra de mala fe parece haber
atravesado la evaluación de desempeño docente desde sus cimientos. La
evaluación de desempeño docente es un componente clave de las políticas de
calidad educativa. Su diseño, implementación y supervisión deben basarse en
principios de transparencia, evidencia, legalidad y participación de actores
técnicos. Este análisis sintetiza hallazgos y violaciones observadas en los
últimos años en el ciclo de evaluación en la educación dominicana, con la
finalidad de promover mejoras sustantivas y fundamentadas en pruebas
documentales.
Gestión y contratación de servicios de evaluación
Durante la
gestión 2022-2025, se identificaron debates sobre la externalización de
componentes de la evaluación de desempeño a una entidad externa. La
controversia se cifra en la existencia de contratos con una organización
identificada en informes y actuaciones legales como posible interlocutor
externo.
Primero,
durante la gestión de Ángel Hernández, 2022-2025, emergió una controversia que
estremeció a varios observadores. Según demuestra la evidencia documental,
descaradamente, el MINERD suscribió un contrato ilegal, grado a grado, con un
miembro de la misma Comisión Nacional de Evaluación de Desempeño Docente, la
Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), para externalizar la evaluación
de docentes. La misma empresa habría estado involucrada en situaciones
similares en la frustrante evaluación de desempeño docente realizada en el año
2017, lo que llevó a cuestionamientos sobre su idoneidad y legalidad. En
consecuencia, esta contratación fue llevada a instancias judiciales, por la
Asociación de Docentes de Inglés de la República Dominicana (DR-TESOL) y la
misma ADP, por lo que dicha contratación fue cancelada por los tribunales e
incluso el presidente de la República habría intervenido para ordenar la
suspensión de aquella alternativa
contractual.
En la gestión del Ministro Luís Miguel de Camps, otro eje de la controversia es la contratación, grado a grado, de una empresa externa (EPSI) para desarrollar la plataforma digital de la evaluación, operando al margen de la Ley de Compras y Contrataciones Públicas. Esta práctica, abre serias dudas sobre la transparencia, la competencia y el debido proceso, al tiempo que alimentaría sospechas sobre favoritismos y presiones para aprobar resultados. Cuando al Ministerio de Educación se le ha pedido copias de ese contrato, éste se ha negado a entregarlo, alegando que en sus registros no existe tal contratación, violando así la ley de libre acceso a la información pública.
Integridad y composición de la Comisión Nacional de
Evaluación de Desempeño Docente
Con el
cambio a la gestión del Ministro Luís Miguel De Camps, una nueva etapa parecía
prometedora, por su énfasis en resolver retrasos históricos de la carrera
docente. Sin embargo, lo que la presente gestión del MINERD hizo fue excluir
del proceso a tres gremios especializados de docentes, que habían estado en la
Comisión Nacional de Evaluación de Desempeño por los pasados 3 años, a DR-TESOL
(-inglés), ASONADEDI (directores) y CONDETRE (técnicos), que fueron los tres
gremios de docentes más críticos y acuciosos sobre los aspectos técnicos que
había que tomar en cuenta en la evaluación.
A esto se sumó la renuncia de la Comisión de Evaluación de la ADP, de su
técnico más competente en el área, el Prof. Miguel Ángel Fernández, tras las
presiones y cuestionamientos infundados que le hicieron otros dirigentes del CEN de la ADP, a quienes sólo les
interesaba hacer la evaluación rápidamente y cómo sea, prometiendo a los
docentes que recibirían una suma cuantiosa de dinero en incentivos, que legítimamente
les corresponde por la evaluación de desempeño.
Esa
reconfiguración realizada en la gestión de Luís Miguel de Camps fue lo que se
usó para reducir la disidencia y facilitar lo que algunos denominan un
“caminito” sin oposición para proceder sin mucho cuestionamiento hacia la
evaluación, ignorando el rigor técnico que requiere un tema tan complejo como
la evaluación educativa.
Vergonzosamente,
lo que se ha usado como carnada, para manipular a los docentes a que acepten
una evaluación sin mucho cuestionamiento, es la promesa de pago de 12 meses
retroactivos, correspondientes a los incentivos que logren, según su
calificación en la evaluación de desempeño docente, prometiéndoles que habría
una reserva de RD$ 9,000 millones en incentivos para ellos. No obstante, el
Portal de Transparencia Fiscal no ofrece evidencias claras de esa reserva ni
constancias en el presupuesto anual del MINERD que respalden tal compromiso
económico. Este hallazgo aumenta las inquietudes sobre la veracidad de los
incentivos y la gestión de fondos destinados a la mejora educativa.
La
convergencia de estos hechos ha generado un clima de desconfianza. El Colectivo
Ciudadano por la Calidad Educativa y la Asociación de Docentes de Inglés de la
República Dominicana advierten que, más allá de la discusión técnica sobre cómo
medir el desempeño, lo que prima en el MINERD, el CEN de la ADP y al ANPROTED, es la politiquería, violaciones a las leyes y
el populismo. En este marco, se cuestiona si la evaluación —una herramienta
para fortalecer la calidad de la educación pública— está siendo desnaturalizada
para servir intereses políticos o corporativos, en detrimento del derecho de
los niños a recibir una enseñanza de calidad.
Qué hacer ahora
La
credibilidad de la evaluación de desempeño docente depende de un marco
institucional sólido, con procesos claros, legales y transparentes. Cualquier
cambio en la estructura, contratación o metodología debe fundamentarse en
evidencia, adherencia a la normativa vigente y participación de actores
técnicos con experiencia y pluralidad.
En
conclusión, desde el Colectivo Ciudadano por la Calidad Educativa y la
Asociación de Docentes de Inglés de la República Dominicana (DR-TESOL) exigimos
que se suspenda la ejecución de las etapas pendientes de la Evaluación de
Desempeño docente, para que se le dé continuidad al inicio del próximo año
escolar y que se aprovechen las venideras vacaciones escolares para
garantizarles a los docentes el derecho a la impugnación de las etapas en que
ya han participado, para incluir a todos los docentes que han sido ilegalmente
excluidos de esta y para fortalecer los mecanismos de control, auditar de
manera independiente las etapas de contratación y ejecución, y garantizar que
la evaluación de desempeño docente se mantenga fiel a su objetivo central. :
identificar oportunidades de mejora y elevar la calidad educativa para
beneficio de los docentes y de los estudiantes.

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