¡LOS QUE ESTÁN MAL SON LOS QUE HAN DEJADO DE PROTESTAR!
El Editorial del Periódico Hoy de la mañana de ayer, viernes, 20 de diciembre, tulado "Hostilidad de la ADP al Ministerio de Educación" refleja el desconocimiento generalizado que impera en la opinión pública sobre la realidad educativa dominicana y el prejuicio que impera en contra de los derechos de los trabajadores de la educación, sin contar con ninguna EVIDENCIA o INVESTIGACIÓN EDUCATIVA que sustente la opinión. Se nota, a todas luces, una perspectiva simplista y descontextualizada de la función esencial de la ADP, como representante legitima de los derechos de los docentes. (En realidad, los que están mal, en este país, son los que han caído en la Indefensión Inducida, han abandonado la lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado de protestar).
En primer lugar, el
cuestionamiento sobre la lucha de la ADP por mejoras salariales desconoce la
realidad económica y social de los maestros. Aunque se menciona que los
salarios han mejorado significativamente, se pasa por alto que el Salario Promedio
Real de los docentes es, apenas, RD$ 2 mil pesos más que el costo de la canasta
familiar promedio, lo cual se encuentran lejos de garantizar una calidad de
vida digna frente al costo de vida en el país. Los aumentos salariales no son
un privilegio, sino una medida justa, para mejorar la calidad de vida, incentivar
la formación continua. el compromiso de los docentes con la calidad educativa. Aunque, hay que aclarar que más del 95% de las protestas de los docentes no tienen nada que ver con aumentos
salariales, sino, con las pésimas condiciones en que opera la educación pública.
(En realidad, los que están mal, en este país, son los que han caído en la Indefensión
Inducida, han abandonado la lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado
de protestar).
Además, la narrativa del
documento sugiere que las demandas de la ADP obstaculizan el progreso del
sistema educativo. Esto ignora el hecho de que muchas de las reivindicaciones
del gremio están directamente relacionadas con las condiciones necesarias para
una enseñanza efectiva, incluyendo infraestructura adecuada, personal docente suficiente, recursos didácticos adecuados y estabilidad laboral. Criticar las acciones de la ADP
sin abordar estas carencias equivale a responsabilizarla injustamente por
problemas estructurales que son el producto de la Corrupción Gubernamental, la
Ineficiencia Operativa del Ministerio de Educación y la Indiferencia Apática de
gran parte de los actores de la sociedad. (En realidad, los que están mal, en
este país, son los que han caído en la Indefensión Inducida, han abandonado la
lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado de protestar).
El énfasis en que la ADP
"extiende asuetos" o "acorta horarios", también, refleja un desconocimiento total del contexto
en que se realizan estas acciones. Las huelgas y protestas no son fines en sí
mismos, sino herramientas de presión para lograr cambios significativos en un
sistema que históricamente ha subestimado las necesidades de los docentes y de
los estudiantes e ignora que el derecho a la negociación colectiva es un pilar
fundamental de los derechos laborales, reconocido tanto en la Constitución
dominicana, como en convenios internacionales ratificados por el país, como los
de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). (En realidad, los que están
mal, en este país, son los que han caído en la Indefensión Inducida, han abandonado
la lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado de protestar).
Por último, el documento minimiza
los beneficios del 4% del PIB destinado a la educación, culpando indirectamente
a los maestros por la lentitud en los avances, desconociendo por completo que los docentes sólo inciden en el 30% de los factores ligados a la calidad de la educación,
según lo establecen los criterios del Laboratorio Latinoamericano para la Evaluación de la Calidad
de la Educación y los Artículos 58 y 59 de la Ley General de Educación 66-97. Estos
criterios locales e internacionales establecen que Las Autoridades Gubernamentales,
la Familia y la Sociedad, en general, son los responsables del 70% de los Factores
Ligados a la Calidad Educativa. Igualmente, la mayor parte de la investigación educativa recientemente
publicada evidencia que las autoridades han fracasado en proveer condiciones mínimas
para garantizar una experiencia educativa significativa en las escuelas públicas.
Las mismas estadísticas oficiales evidencian que, en estos momentos, todos los
indicadores de eficiencia interna del Ministerio de Educación están por debajo
de lo que eran hace 5 años, o sea, que la ineficiencia en la gestión de la educación
pública ha ido empeorando y hoy tenemos mayor abandono escolar y menor porcentaje
de promoción en la escuela. También, reflejan las estadísticas oficiales que las
tasas de cobertura y asistencia escolar son hoy inferiores a las de 5 años atrás,
o sea, que hoy tenemos menor cobertura educativa y menor asistencia a la
escuela, que antes.
Lo que las protestas legítimamente
reclaman es que la inversión en educación se gestione de manera transparente y
eficiente, garantizando que el presupuesto no solo beneficie a los docentes,
sino también a la infraestructura educativa y a los estudiantes, quienes son
los principales afectados por las deficiencias del sistema. De hecho, del
presupuesto del 4% para la educación sólo se gasta el 38% en remuneraciones a
los docentes, mientras, en el resto de América Latina se gasta el 71%. (En
realidad, los que están mal, en este país, son los que han caído en la Indefensión
Inducida, han abandonado la lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado
de protestar).
En síntesis, el Editorial del
Periódico Hoy no valora adecuadamente el rol de la ADP como defensora de los
derechos docentes y de los estudiantes, ni reconoce la complejidad de los
problemas estructurales que enfrenta el sistema educativo dominicano. La
crítica debería enfocarse en construir soluciones integrales, en lugar de intentar
responsabilizar a un solo actor por las fallas del sistema educativo y de las autoridades.
(En realidad, los que están mal, en este país, son los que han caído en la Indefensión
Inducida, han abandonado la lucha por los derechos de los trabajadores y han dejado
de protestar).


Excelente, Prof. Juan Valdez
ReplyDelete👍🏻
DeleteSin desperdicios
ReplyDeleteAtt
Prof. Willian Estévez
👍
ReplyDeleteExcelente!!!!
ReplyDelete👍🏻
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