POR QUÉ NO SE DEBE MODIFICAR LA ESCALA VIGENTE DE VALORACIÓN Y CALIFICACIÓN DEL DESEMPEÑO DOCENTE
La Evaluación del Desempeño Docente es un proceso fundamental para mejorar la calidad educativa en la República Dominicana. Este proceso permite valorar de manera sistemática y objetiva el desempeño del personal docente, evaluando tanto su conocimiento como sus competencias y actitudes. La evaluación debe servir no solo para identificar áreas de mejora, sino, también, para ofrecer un camino claro hacia el perfeccionamiento continuo de los docentes.
El Sistema de Carrera Docente de la República
Dominicana y la Guía de Aplicación de los Estándares Profesionales y del
Desempeño para la Certificación y Desarrollo de la Carrera Docente establecen
una escala de valoración y calificación del desempeño docente que se fundamenta
en una visión positivista-cuantitativa, traducida posteriormente en términos
cualitativos. Esta traducción está intrínsecamente relacionada con el contexto
en el que se desempeñan los docentes, una afirmación que está respaldada por un
amplio espectro de investigaciones científicas.
El contexto como factor determinante
en el desempeño docente
El contexto en el que trabajan los docentes es, sin
duda, el factor más determinante a la hora de valorar y calificar su desempeño.
Las condiciones laborales, el liderazgo escolar, el clima social dentro de la
escuela, los recursos disponibles y el apoyo institucional que reciben crean un
entorno que puede potenciar o limitar el desempeño de los docentes. Esta
realidad ha sido demostrada en múltiples estudios respaldados por teorías
científicas, como la teoría de sistemas complejos, la competencia profesional y
el modelo de comunidad educativa. Todas estas teorías demuestran que el contexto influye profundamente en la
capacidad del docente para implementar prácticas pedagógicas efectivas y, por
ende, en el rendimiento académico de los estudiantes. Por tanto, para evaluar el desempeño docente de manera
efectiva, la escala de valoración y calificación utilizada debe basarse en la
realidad del entorno en el que el docente realiza su labor.
La importancia de mantener vigente la
Escala de Valoración y Calificación de los Estándares
Mantener vigente la Escala de Valoración y
Calificación de los Estándares es fundamental para garantizar que la evaluación
del desempeño docente sea eficaz, transparente y orientada al desarrollo
continuo de los profesionales de la educación. Además, debe evitar basarse en
caprichos, opiniones o ideas personales de los funcionarios de turno.
La propuesta del Ministro Ángel Hernández de
modificar la Escala de Valoración y Calificación del Desempeño Docente,
elevando la categoría de "Regular" o "Mejorable" del rango
entre el 60% y el 69% de los indicadores establecidos a un mínimo de 70%, no
tiene justificación científica. Esta propuesta tampoco está respaldada por estudios
de evaluación educativa, ni por teorías del aprendizaje profesional. De hecho,
varias teorías modernas sobre educación y evaluación contradicen la intención del Ministro, como se detalla a continuación:
1. Teoría del rendimiento educativo y la mejora continua
Según la teoría de la mejora continua, basada en el
ciclo de retroalimentación (Deming, 1986), la evaluación debe identificar tanto
las fortalezas como las debilidades de los docentes, permitiendo así la
implementación de un proceso sistemático de mejora. La categoría
"Regular" o "Mejorable" permite identificar a aquellos
docentes que, aunque cumplen parcialmente con los estándares, necesitan
trabajar en áreas específicas para alcanzar el nivel esperado de desempeño
profesional. Este enfoque se alinea con la concepción de que la evaluación
educativa debe ser una herramienta formativa que impulse el desarrollo
profesional (Schön, 1983).
2. Teoría del desempeño profesional docente
La investigación sobre la efectividad docente
sugiere que los docentes que alcanzan entre el 60% y el 69% de los indicadores
se encuentran en una fase intermedia de desarrollo profesional. Según Hattie
(2009), estos docentes pueden estar implementando algunas buenas prácticas,
pero no lo hacen consistentemente ni con la profundidad necesaria para generar
un impacto significativo y sostenible en el aprendizaje de los estudiantes. La
clasificación de "Regular" reconoce esta fase intermedia y proporciona
un marco para que los docentes reflexionen sobre sus prácticas y reciban el
apoyo necesario para mejorar.
3. Modelo de retroalimentación y desarrollo profesional
El modelo de retroalimentación constructiva (Hattie
& Timperley, 2007) destaca la importancia de proporcionar a los docentes
información clara y específica sobre sus áreas de mejora, junto con estrategias
que puedan implementar para aumentar su efectividad. La categoría
"Regular" o "Mejorable" cumple con esta función, ya que
refleja que el docente ha alcanzado un nivel de desempeño adecuado en algunos
aspectos, pero aún necesita mejorar para cumplir con las expectativas más altas
del sistema educativo. Esta clasificación permite proporcionar
retroalimentación específica y orientada a la mejora.
4. Evidencia empírica sobre la evaluación del desempeño docente
Diversos estudios sobre la evaluación del desempeño
docente han encontrado que los sistemas que clasifican a los docentes como
"Regular" o "Mejorable" tienden a ser más efectivos cuando
se implementan junto con planes de desarrollo profesional. La investigación de
Darling-Hammond (2010) sobre formación docente sostiene que los docentes que se
encuentran en niveles intermedios de competencia (como aquellos con un 60% a
69% de cumplimiento) pueden beneficiarse significativamente de programas de
capacitación focalizados en áreas específicas, como la gestión del aula, la
planificación instruccional o el uso de tecnología educativa. El enfoque debe centrarse más en elevar el nivel de apoyo y formación que se ofrece a los docentes, antes que elevar el nivel de exigencias y calificacion en su desempeño. Este enfoque
permite a los docentes mejorar de manera más eficiente y aumentar su
efectividad general.
5. Equidad y responsabilidad profesional
Mantener la categoría "Regular" para los
docentes que cumplen con entre el 60% y el 69% de los estándares también
responde a un principio de equidad y justicia profesional. Es fundamental que
todos los docentes, independientemente de su nivel de desempeño, sean
responsables de sus funciones y reciban apoyo para mejorar. La categorización
de "Regular" evita la estigmatización, brindando a los docentes la
oportunidad de mejorar sin que se les margine por no cumplir aún con los
estándares más altos. Además, esta categoría promueve la responsabilidad
profesional, alentando a los docentes a asumir la autorreflexión y el
autoajuste de sus prácticas pedagógicas, conforme al modelo de "competencia
reflexiva" de Dewey (1933).
6. Impacto en el desempeño estudiantil
Es importante considerar que, si bien un 60% a 69%
de cumplimiento de los estándares no alcanza el nivel óptimo, aún puede tener
un impacto positivo en los estudiantes, especialmente si se abordan las áreas
deficientes. Según un estudio de la OECD (2012), los docentes que cumplen entre
el 60% y el 69% de los estándares tienen la capacidad de generar un ambiente de
aprendizaje positivo y de influir en el rendimiento académico de los estudiantes,
pero necesitan apoyo para mejorar su práctica pedagógica. Mantener esta
categoría en la escala permite que los docentes reciban orientación específica
para fortalecer sus competencias y mejorar el impacto en los estudiantes.
7. Modelo de evaluación gradual y desarrollo progresivo
En un sistema educativo de alta calidad, los
docentes deben experimentar un proceso de evaluación gradual que les permita
avanzar en su carrera y mejorar su práctica de manera progresiva. Según la
teoría del desarrollo profesional de los docentes (Darling-Hammond, 2010), la
evaluación debe reflejar el progreso y las áreas de oportunidad para mejorar. Mantener la categoría "Regular" o
"Mejorable" hasta el 69% asegura que los docentes sean evaluados
dentro de una progresión razonable, donde puedan acceder a recursos de
desarrollo profesional antes de ser evaluados en un nivel más alto.
En conclusión, las actuales autoridades deben
aprender a respetar las normas vigentes y a la investigación científica, como
referentes principales, antes de tomar decisiones que afecten a toda la
comunidad educativa. Mantener la
categoría "Regular" o "Mejorable" para los docentes que
cumplen entre el 60% y el 69% de los indicadores profesionales es una decisión
fundamentada en teorías del desarrollo profesional, retroalimentación
constructiva, autoevaluación y equidad educativa. Elevar el umbral al 70%
podría obstaculizar el proceso de mejora continua de los docentes y eliminar la
posibilidad de un apoyo focalizado y efectivo, con el fin de que los docentes
logren alcanzar el máximo nivel de desempeño profesional, lo que finalmente
beneficiará a los estudiantes y a la calidad educativa en su conjunto.

Está bien clara las intenciones que tiene ese ministro con los docentes, lo único que busca es despretigiar más a la clase magisterial como lo ha hecho desde que dirige ese ministerio. Tiene a todos a su favor para hacer lo que le venga en gana con ese 4%.
ReplyDeleteAsí es. Estamos ante una gestión ministerial de incompetentes y charlatanes.
Delete