LA CORRUPCIÓN EDUCATIVA SUBE Y LA CALIDAD EDUCATIVA BAJA
La percepción de que un buen
salario para los docentes deba condicionarse a una mejora en la calidad
educativa en las escuelas públicas dominicanas es un razonamiento que carece de fundamentado en la evidencia científica.
Es importante entender que la calidad de la educación no está determinada
únicamente por la remuneración de los maestros, sino por un conjunto de
factores complejos y multifactoriales, que dependen más de las políticas socioeducativas,
socioeconómicas y socioculturales puestas en marcha por el gobierno, que del desempeño individual de los docentes.
Según los parámetros establecidos en
los Artículos 58 y 59 de la Ley General de Educación, la calidad educativa está
influenciada por diversos aspectos que abarcan desde el rendimiento de los
estudiantes, la coherencia entre fines y resultados, hasta la gestión
administrativa y la inversión en recursos. Es decir, aproximadamente el 70% de los factores que determinan la calidad
educativa no dependen directamente de los docentes, sino, de elementos
estructurales, administrativos, sociales y curriculares.
Por ejemplo, el fracaso del
Ministerio de Educación en realizar una inversión adecuada y racional en
infraestructura, materiales didácticos, tecnología y recursos físicos han
impedido que en las escuelas públicas se cree un ambiente propicio para el
aprendizaje. De igual forma, la marcada
ineficiencia y la corrupción administrativa que ha caracterizado la gestión del
Ministerio de Educación han impedido el desarrollo de las iniciativas de innovación
educativa necesarias para transformar a las escuelas públicas en verdaderos
centros educativos, convirtiéndolos hoy en día en simples guarderías públicas.
Además, la ausencia de políticas económicas adecuadas ha impedido la mejora de
las características socioeconómicas del alumnado dominicano, agravado esto por la ausencia de políticas sociales que
respondan a las necesidades afectivas y familiares de los alumnos. Esto hace cada día más distante la participación de la familia y la comunidad en la
experiencia educativa y en la escuela. Todos los factores anteriores son determinantes cruciales
que influyen en los resultados académicos, mucho más que la labor que realiza un/a
docente.
Por otro lado, la experiencia y
formación profesional de los docentes, así como su calidad de vida y
condiciones laborales, sí impactan en su desempeño y motivación, pero no son
los únicos ni los principales responsables de la calidad educativa. La evidencia científica indica que mejorar
la remuneración de los docentes, sin abordar los otros factores estructurales y contextuales, no
garantiza por sí sola una mejora en los resultados de aprendizaje.
En conclusión, la baja calidad
educativa que hoy se agrava en las escuelas públicas dominicanas es un fenómeno
complejo y multifactorial más ligado a la ineficiencia y corrupción gubernamental que a la labor de un/a docente en la escuela. La evidencia
muestra que el 70% de los factores relacionados con la calidad educativa no dependen
exclusivamente del salario de los maestros, sino de un conjunto de condiciones
estructurales, sociales, administrativas y curriculares que el Gobierno
Dominicano ha fracasado en atender de manera integral, para lograr avances
efectivos en el sistema educativo.
¡LA FIEBRE NO ESTÁ EN LA SÁBANA!
Es una falta que se hace sistémica en todo lo largo de las últimas 3 décadas, pero en los últimos 6 años se ha vuelto imperativo, sobre todo, como el gobierno ha ido sistemáticamente por medio a la prensa nacional, desmeritando el trabajo del docente, sólo para ocultar su propia falta (el MINERD)
ReplyDeleteExcelente querido Profesor!!!
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