EL MITO DE LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA Vs. LAS CONDICIONES ESCOLARES BÁSICAS
La Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) ha propuesto recientemente enfoques centrados en la tecnología para la educación dominicana. Sin negar el potencial de las herramientas digitales, el análisis basado en evidencia señala que las inversiones en hardware y software deben ir acompañadas de una robusta base pedagógica, transparencia en la gobernanza y mejoras en las condiciones de convivencia y disponibilidad de recursos en las escuelas públicas. Ninguna de las anteriores es actualmente garantizada por el Ministerio de Educación de la República Dominicana.
CONTEXTO Y PREGUNTAS CLAVE
Después de toda una
década de inversiones en tecnología educativa (incluyendo iniciativas como
República Digital y decenas de miles de millones de pesos gastados en dispositivos durante la pandemia) sin lograr
mejoras significativas en la enseñanza-aprendizaje en la educación pública, debemos preguntarnos: ¿qué aporta la tecnología cuando persisten carencias
básicas como agua potable, saneamiento y conectividad, y qué evidencia sustenta
su impacto en el aprendizaje?
TECNOLOGÍA Y PEDAGOGÍA: LO QUE DICE LA EVIDENCIA
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El mito de la mejora automática: la literatura de
educación basada en evidencia señala que la mera introducción de tecnología no
garantiza aprendizaje significativo.
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Condiciones para el aprendizaje profundo: el mero uso de tecnología
no resuelve los aspectos clave de la educación, como son el aprendizaje
contextualizado, las prácticas auténticas, el andamiaje social y la reflexión
metacognitiva.
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Implicaciones para las políticas: sin una base pedagógica
sólida, infraestructura y herramientas adecuadas, la tecnología genera un gasto
sin retorno en resultados.
PROMESAS INCUMPLIDAS DE LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA
1. Acceso ilimitado a la información: La Internet ha permitido
acceder a información masiva. Sin embargo, no toda esa información es de
calidad o adecuada para los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Aprendizaje personalizado: Se ha prometido adaptar los contenidos a las necesidades de cada estudiante. Sin embargo las tecnologías sólo han logrado modelar el aprendizaje como una relación simple entre estímulo y respuesta (aprendizaje adaptativo basado en datos), lo que no captura la complejidad de la metacognición, la motivación y el contexto emocional del alumno.
Aprendizaje a distancia: La pandemia demostró que la educación a distancia es posible, pero también dejó claro que no garantiza la misma calidad que en las aulas físicas.
Evaluación automatizada: Si bien algunos sistemas permiten evaluaciones más rápidas, la falta de retroalimentación cualitativa y personalizada sigue siendo un desafío.
Formación docente: La capacitación en competencias digitales se ha convertido en un trámite para cumplir con ciertos indicadores, sin realmente capacitar de manera práctica, debido a la disonancia entre lo que se enseña a los docentes y su contexto real de trabajo en las escuelas públicas.
MEJOR ENFOQUÉMONOS EN PRIORIDADES REALISTAS PARA LA EDUCACIÓN
DOMINICANA
- Condiciones básicas como cimiento: agua, saneamiento, infraestructura,
seguridad y convivencia.
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Gobernanza y transparencia: compras públicas apegadas a las
leyes, trazabilidad de las inversiones y criterios de impacto.
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Pedagogía y evaluación: acompañar cualquier intervención
tecnológica con diseño instruccional sólido y mediciones de resultados.
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Inversiones con criterio de valor agregado: cómo articular
digitalización con objetivos pedagógicos y contextuales.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS
La tecnología puede
ampliar capacidades, pero su valor está condicionado a una base pedagógica
robusta y a condiciones escolares adecuadas. Después de una década de dispendio
en promesas de soluciones educativas a través de la tecnología es vital
garantizar que las iniciativas de tecnología educativa se diseñen y evalúen como
parte de un paquete de reformas que fortalezcan la calidad educativa de forma
integral y que no se continúe utilizando
a docentes y estudiantes como sujetos de
prueba, ni se sirva a intereses puramente mercantiles, sino, que se orienten los
esfuerzos hacia mejoras tangibles en las condiciones de aprendizaje y en la
equidad educativa para el estudiantado dominicano.

Es una gran verdad la que plantea el Profesor Valdez, sin un enlace pedagógico no se puede articular la tecnología con la enseñanza, eso es vital, CERO dispendio de grandes recursos del 4% de la educación y para enriquecer a grandes proveedores con tecnología que se desactualizan en menos de un año.
ReplyDeleteAsí és.
DeleteEscuelas de miserias, sin acceso a internet, sin capacitación a los docentes en tecnología, es igual fracaso.
ReplyDeleteUn ambiente inhóspito para la educación.
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